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Crisis humanitaria en el Congo

La República Democrática del Congo vive hoy una de las peores crisis humanitarias del mundo. Y es que, nuevamente, la situación se ha salido de control y millones de congoleses sufren hoy de violencia, desplazamiento, inasistencia sanitaria y alimentaria.

Antiguamente conocido como Zaire, desde su independencia en 1960, el país ha sufrido de inestabilidad política y de violencia. Sin embargo, en los últimos 20 años la República Democrática del Congo ha sufrido encarnecidas guerras civiles, perjudicando a generaciones enteras. Es este periodo de tiempo murieron más de seis millones de personas. Con una población de 78 millones de personas, se estima que el número actual de desplazados internos asciende a 4,5 millones de personas, el mayor número en todo el continente africano. En el año 2015, se estimaba que más de 500,000 congoleses estaban refugiados en países como la República del Congo, Uganda, Tanzania, Ruanda, Burundi, Zambia y Malawi.

Desde el año 2016, más de tres millones de personas han sido desplazadas por la continua violencia. Se estima que durante el 2017, cada día hubo alrededor de 5,500 personas que tuvieron que abandonar sus hogares. Los estudios demuestran que el 73% de los refugiados congoleses tienen menos de 25 años, de los cuales muchos son madres o padres solteros y cabezas de familia.

Hoy, sin embargo, el país se enfrenta a una nueva crisis. Un conflicto étnico en la provincia de Tanganyika amenaza con convertirse en una tragedia humanitaria sin precedentes. A causa de este, desde finales del 2017, más de 600,000 personas han dejado sus hogares y solo en las primeras tres semanas de febrero del 2018, se reportaron más de 800 casos de violaciones a los derechos humanos.

ACCESO A LOS SERVICIOS DE SALUD

Las condiciones actuales de muchos congoleses son críticas y a esto se suma el difícil acceso a los servicios de salud. La falta de una apropiada infraestructura vial, educativa y hospitalaria, incrementa el riesgo de contraer enfermedades transmisibles. A ello se suma la compleja crisis alimentaria, donde se estima que casi 10 millones de congoleses sufren actualmente de inseguridad alimentaria. Asimismo, tras décadas de conflicto, un elevado índice de los refugiados sufre de altos niveles de trastornos emocionales y de comportamiento, así como de estrés postraumático.

Ante esta difícil situación resalta, igualmente, la emergencia sanitaria y la crítica situación de los refugiados. En las condiciones generales de hacinamiento, el saneamiento, la higiene y la eliminación de residuos son altamente inadecuados. Con esto, se incrementa el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas o transmitidas por el agua, como el cólera, la malaria, el sarampión y la poliomielitis, así como el incremento de infecciones causadas por el agua contaminada, la desnutrición o los sistemas inmunes debilitados. En la actualidad, más de 2 millones de niños sufren de desnutrición y más de 6,4 millones de personas corren el riesgo de una epidemia, de los cuales, 4,8 millones se encuentran altamente propensos a contraer cólera.

En la Fundación Europa Paz (FEP) buscamos contribuir de manera urgente al mejoramiento de las condiciones sanitarias y psicológicas de los congoleses, trabajando en la adecuación de un mejor saneamiento y posibilitando el acceso a agua potable. A través de los asentamientos informales en Kivu del Norte, en Mweso y Goma, y a través de los campos de refugiados en Ruanda, en Kiziba y Kirehe, queremos ayudar a suplir las continuas demandas de material médico primario y la asistencia de especialistas en salud mental. En la FEP dependemos exclusivamente de sus donaciones para seguir adelante, siendo bienvenidas las donaciones en dinero, medicamentos o equipos de salud.

Nuestras metas:

  • Coordinar evaluaciones objetivas de las prioridades sanitarias.
  • Proporcionar material médico, medicamentos y especialistas en los campos de refugiados.
  • Construir instalaciones médicas a lo largo del país, incluyendo las zonas rurales.
  • Promover y organizar campañas de vacunación.
  • Distribuir medicamentos básicos.
  • Utilizar servicios sociales para involucrar a la comunidad en las campañas de salud y saneamiento.
  • Supervisar las fuentes de agua, saneamiento y eliminación de basura.
  • Evaluar e intervenir de forma efectiva los vectores de enfermedades transmisibles y epidemias.
  • Priorizar la salud materno/infantil y el cuidado prenatal.
  • Desarrollar modelos de medicina preventiva, campañas de vacunación, educación en salud y nutrición.